
Hace no mucho tiempo, mis sobrinos veían en el Xabarín Club una serie de dibujos animados llamada GatoCán. Era un ser formado por la cabeza y dos patas de un gato inteligente en un extremo, y la cabeza y las patas de un perro algo idiota en el otro. Un personaje extraño y divertido.

En la literatura arqueológica especializada, no siempre divertida, se suelen utilizar convenciones tan extrañas como OviCaprino. Lo malo es que a veces "palabros" como este aparecen en textos supuestamente sencillos y divulgativos.
Me pregunto que se imagina la mayoría de la gente cuando lee este término:
¿Una serie de dibujos animados?
¿Ingeniería genética?
¿Qué diablos pensarán que es un fragmento de diáfisis de radio de ovicaprino quemado?